stereo sonic

12.6.12

Clear the smokey air between us.




   -     ¿Cómo lo sabes?
   +    Lo sé.
   -     Sí, pero, ¿cómo?
   +    ¿Alguna vez te he mentido?
   -     ¿Cómo voy a saberlo?
   +    Preferiría comer tierra.
   -     ¿De verdad harías eso?
   +    ¿Hacer qué?
   -     ¿Comerías tierra si yo te lo dijera?
   +    Si me lo pidieras lo haría,… ¿me pedirías que hiciera algo así?
   -     ¿Te has vuelto loco?, ya sabes que no.
   +    Lo sé.




|        the future is dead
|        that's what you said
|        it's all in your head you see
|        not mine
|        i am fine
|        i'm alive
|        i've arrived


24.4.12

Feliz aniversario Stereo Sonic.

   Pero no puedo, porque estás aquí dentro. Y aquí. 


   Una parte de mí daría lo que fuera para que desaparecieras, para que de una puta vez te fueras. 
   Pero es una pequeña parte. 

   El resto de mí... se quedaría incluso con esto, con la mierda que siento, sobre cualquier otro sentimiento y sobre cualquier otro chico. Porque comparado con esto no he sentido una mierda en mi vida. 



3.1.12

You start kissing dry lips, I feel them missing


   'No creo que el 1 de enero a las 9 de la mañana sea una persona diferente de la que era a las 11 de la noche del 31 de diciembre, en todo caso seré alguien con más resaca, menos neuronas y buenos recuerdos de la noche anterior, con un poco de suerte. [...]

   Por otro lado, si la vida está llena de excusas para salir de fiesta, para comer dulces, para emborracharnos, para irnos de compras, de vacaciones, o para llorar como imbéciles. ¿Qué puede haber de malo en poner de excusa empezar nuevo año para hacer cosas que nunca hicimos, para sentar nuevas metas, para ser los mismos pero diferentes?'



   Así cerraba Ana el 2010, y daba paso al 2011. Si bien apoyo alegremente esta intención de propósitos, voy a añadir un matiz. Esas listas repletas de metas es mejor hacerlas una vez empezado el año. Si las escribes el 31 de diciembre, tienden a olvidarse, a irse por el retrete el día de Año Nuevo,... o al menos esta es mi pequeña experiencia. Por ello, hoy 3 de enero, tras un día que ha sido una gran caca, y con los sentimientos un poco a flor de piel, considero que es un buen momento para resumir mis deseos. 

   Tengo que dejar de ser un pringao. Sí, no puedo ser más pringao y eso tiene que cambiar. No debo hacer oído sordos para evitar situaciones y discusiones incómodas, al final la gente se cree que soy 'azulito' y que verdaderamente no me entero de lo que han dicho o pensado, de la forma en la que han mirado. Trato de tener paciencia y dejarlo pasar, hacer que fluya una, dos, tres... ¿consigo así que actúen diferente conmigo?. No, consigo que piensen que soy tonto. Tampoco es que crea que puedo cambiar a nadie, simplemente... trato de ser bueno con los demás, de contagiar un poco ese espíritu. Y no hay nada de falso en ello, si no veo buen fondo me marcho, no insisto ni lo intento. 

   Probablemente no haya expresado demasiado bien cuál es la intención del párrafo anterior. Es difícil hacerlo porque implica un cambio grande en cómo soy. Lo que quiero decir es que hay gente que consigue más con menos, que su carácter es en términos generales más productivo; y el mío es un drama, es el de un pringao.

   La última vez que hablé con Guillermo, le prometí que aprendería a defenderme. A los tres meses me prometí a mí mismo que nunca más dejaría escapar a esas personas que conoces por azar y conectas, sientes 'feeling' y, aunque la relación con ellas se transforme, sabes que son, al menos para ti, especiales. Por casualidad de la vida y de facebook, que amigos trae y amigos quita, después de dos años y dos meses me lo encontré en un paseo nocturno con Yanyan; y esta noche, después de que whatsapp no me informara de que Ana no podía quedar conmigo y pasase 20 ricos minutos pasando frío, hablé con él. 

   He puesto empeño en mi segunda promesa, y tras lo vivido en el 2011 puedo decir que con creces se ha cumplido (y orgulloso estoy de ello). Sin embargo, cuando hablando por MSN me preguntó por la primera, solo me vino a la cabeza un 'no, en ese sentido sigo siendo un pringao'. Y de ahí que piense que algo falla. 

   Otro de mis propósitos es tener un verano libre, aprobar casi todo durante el curso, y poder irme de Interrail, o a Pekín con Yanyan y Pablo, o volver con las orejas caídas a Logroño y sacarme el carné de conducir... ¡pero sin tener que estudiar demasiado!

   Y ya está, eso es todo amigos, algo de productividad en mi forma de ser, y otra poca en mis estudios, todo ello necesario para ser un poco más feliz, para poder viajar. Son dos propósitos difíciles, no me hundiré si no los consigo. No los llevé a cabo en el 2011 y fue un año intenso, fui feliz aunque algunos meses resultaran peores; y disfruté los viajes a Salamanca con mis chicas guapash, a Asturias con mis padres, y también los días viviendo en casa de Pablo (si los llamamos 'puentes', han sido unos cuantos).


4.12.11

Sé tú quien me abrace esta noche.

   Hola, me llamo Diego. Quiero aprovechar este momento de intimidad y embriaguez para ser sincero. 

   No me gusta mi vida. Intento ver el lado positivo de todo cada mañana, y estoy cansado. Todavía me queda un mes para pedir una Erasmus al país de Nunca Jamás, pero pierdo las ganas cuando recuerdo que mi Peter Pan decidió no viajar nunca más conmigo. Me duele ver que la gente de la que decido rodearme, actúa para hacerme daño. Me siento gilipollas, estúpido, niñato. Y sin embargo, parece que siempre me equivoco.

   Sé que voy a volar lejos, aunque todavía no sea el momento adecuado. Me impongo demasiadas excusas, tengo inútiles ilusiones, y soy extremadamente suicida. Yanyan dice que debo ser el protagonista de mi vida, que tengo que cuidar únicamente de mi. Yo me/le convenzco de que algún día le haré caso. 

   Mamá dice que la vida trata de quemar cartuchos, y que debo reprimir mi impulso a prender la mecha del que está en la etapa siguiente. Pero, ahora que conseguí estar en la fase 'estudiante universitario bastante independiente', me gustaría hayarme en 'trabajador económicamente estable'. Tengo veinte años joder, simplemente... ojalá no pensara en todo esto. Ojalá nunca más quiera escribir borracho.

   Ojalá nunca se acaben los abrazos de Ana, ni las noches de fiesta en Logroño con finales tristes como este. Ojalá no me gustara tan poco dormir solo. Empezamos diciembre y empiezo a preparar mi carta a los Reyes Magos, que contiene los deseos que le pido al 2012. No pediré que el tiempo pase lento, ni hacer un trío, ni ser feliz. Voy a tratar de centrarme en mi carrera, la que en un futuro (próximo) me permita irme lejos, donde poder quemas el siguiente cartucho siendo económicamente estable, donde las ataduras que mi traumada mente me impone no permitan que sitúe a otra personas por encima de mí. 

   Y voy a construir este año con esfuerzo, buscando una satisfacción final que, aunque no felizmente momentánea, me aseguré otros logros. Es momento de volver a creer en mis expectativas, de no reducir mi persona a mi aspecto físico. De no caer en la trampa de valorar a los chicos de Twitter por sus followers en comparación con sus following. Voy a intentar éxitos, a programar viajes, a recuperar mi esencia. Aunque todo ello se caiga a la mitad, tengo energía suficiente para volver a querer mi vida. 





21.10.11

Adopto peluches.

   Juro que he intentado escribir este último mes y medio. Concretamente han sido tres intentos, este es el cuarto. El resto de entradas se quedaron en borradores. He perdido la capacidad de expresarme, mis textos solo dan pena, mi vida se resume en asumir/aceptar/auto-engañarme. Estoy cansado de estar mal, pero no puedo arreglarlo. 

   Odio los consejos, porque no sé darlos, y porque no sé tomarlos. No obstante, ayer me contaron algo que consideraré importante: 'no quieres dejarlo, no lo estás intentando. Piensas que algún día vendrá a buscarte, que se dará cuenta de que te quiere, que habrá descubierto lo que vales. No va a ser así, olvídalo. Te demuestra que puede estar con otros, no te quiere. Recuérdalo y dilo en voz alta para que puedas creértelo. Recuérdalo cada vez que llores aunque te haga llorar más'.

   No pensé nunca que un consejo me hundiría tanto, me hiciera sentir peor de lo que me encontraba, sería lo primero que he recordado esta mañana, y es en lo que pienso cuando me voy a la cama. Es sin duda el mejor consejo que nunca me hayan dado.

   Decidí escribirlo porque mis compañeros de piso duermen, y porque no tengo a nadie a quien decírselo en voz alta. Pero juro que lo intento. 



8.9.11

Tan lejos, o cerca, como puedas ver.

   La clase de hoy va sobre aceptación. Y supongo que he de ser el primero para dar ejemplo, así que allá vamos.

   De aquella época en la que empezaba un libro cuando acababa el anterior, resumiré (es decir, contaré a mi manera) lo que descubrí leyendo a Schopenhauer. Éste explicaba que el carácter de alguien lo recogía su hábito, el cual a su vez se conformaba por el modo de proceder de una persona, de actuar. Recuerdo que me hizo pensar bastante porque, si bien la 'definición' anterior resulta obvia, yo nunca me había planteado hasta qué punto elegimos nuestra forma de ser, o simplemente somos.

   De hecho, el simple hecho de elegir una forma de ser lleva consigo una determinación implícita a 'elegir' algo, a decidirse, la cual podría considerarse la esencia de esa 'forma de ser'. Pero, ¿somos entonces libres para actuar como nosotros queramos?. Muchos dirían que sí, que podemos elegir nuestra manera de comunicarnos, que podemos mostrar al resto solo la cara que escojamos, y en definitiva que nuestra imagen es creada, y entonces elegida por nosotros mismos.



   Por otra parte están los sensiblones que opinan que cada uno es como es, con sus cosas buenas y malas, con sus sonrisas y lloros, y que esa 'imagen' de la que hablan los otros no es sino hipocresía. Pues bien, entre éstos me incluyo, aunque sí es verdad que ofrezco un poco de manga ancha. 
   Opino que la esencia de las personas no se pierde, pero muchas veces se olvida. Alguna de ellas, se olvida para siempre. ¿Se pierde entonces? No lo creo, pues no desaparece. Pero se oculta, sí, asustada, intimidada, auto-rechazada,... por las otras imágenes hipócritas que esconden esencias en el mismo estado. ¿Qué tontas las esencias, eh? Se destruyen unas a otras. Igual que las personas que las portan.

   No obstante, y aunque no crea en el cambio cualitativo de las esencias, resulta idiota rechazar los cambios cuantitativos. Para comenzar uno de estos hay que identificar los defectos, y este es el paso más difícil pues implica, lo que para mí es la virtud más valorada: la capacidad de aceptación. Implica reconocerse y aceptarse con él, y tener ganas de cambio. Pongamos un ejemplo:

   Soy jodidamente bueno (o hipócrita) no viendo lo que no quiero ver. Hay gente que no puede con ello, y entonces contesta mal, discute, pide explicaciones, etc. Yo no, se caminar sobre ello, y camino una, dos y tres veces. Salto una, dos, y tres piedras. Cuando llega la hora de caer (o de ver) la hostia es impresionante. Durante un tiempo me consolé pensando que un golpe cada no se cuantos meses, es más productivo que andar arreglando el camino día a día. ¿Pero para qué engañarnos, no? Al fin y al cabo la asignatura pendiente de hoy es la aceptación. 

   ¿Qué voy a hacer? No tengo ni idea, como dije está suspensa,... pero entre tantas ganas de llorar veo las posibilidades de cambio, porque veo las de dejar de ser tan depresivo. Siento no encontrar una solución rápida, que pudiera ayudar también a quien me lea vía "saltar al siguiente blog". Pero prometo mostrar resultados cuando los haya. Tal vez lleguen con el fin del bipolarismo mencionado en las últimas entradas. Casi llevo mes y medio con él, y alguien me dijo hace poco que nada es para siempre.